Que fácil es #QuédateEnCasa con la mesa llena de alimentos

Quédate en casa
Foto: (pulzo.com)

#QuédateEnCasa, el eslogan, lo dice el cantante, el futbolista, el político, y todos los ricos y poderosos que llenaron sus arcas a costa del pueblo, y eligen en cuál de sus fincas, mansiones van a pasar la cuarentena y muestran sus lujos y la pomposidad de sus casas mientras sus hijos se bañan en piscina propia, y les llegan los grandes mercados que compraron con su tarjeta online, y surten sus despensas en las grandes tiendas para pasar la cuarentena.

#QuedateEnCasa, dicen la gente no entiende, pero como explicar que en los barrios viven personas en casas de cartón, con techo de plástico donde el frio calcina los huesos, donde las familias sobreviven del diario y el pan de hoy es lo que ganaste ayer, si no ganaste ayer no hay comida para hoy, donde las necesidades apremian, donde las medidas higiénicas se conocen y no se cumplen por la carencia de medios, se trata de sobrevivir con un trozo de pan y una agua de panela, en condiciones precarias y sin ayuda de nadie, sin esperanzas de cambio, ante el peligro hay que salir a hacerle frente, con grandes miedos, pero sin miedos, mirando adelante y buscando algo para poder llegar a casa y tener que llevar a la boca, sólo se intenta vivir, resistir, sobrevivir día a día.

El virus muestra las grandes diferencias de los poderosos que miran con desdén a los pobres, a los vulnerables que en la otra orilla junto a sus esposas hijos y toda su familia ven con tristeza, incertidumbre, desesperanza como el virus amenaza a fuera y adentro el hambre cala y debilita sus cuerpos.

El virus nos ha mostrado que estamos en el mismo mar y no somos iguales, no estamos en el mismo barco, unos van en yates, cruceros, lanchas, chalupas y otras nadan con todas sus fuerzas para no perecer, ante esta la paradoja se necesita ser solidarios con el prójimo, tener actos de hermandad, ser más humanos, cuidarnos los unos a los otros y entender que todos somos iguales, ayuda, si tienes la posibilidad de compartir con los demás hazlo, si eres un afortunado de quedarte en casa teniendo pan en tu mesa agradece y bendice la vida y al menos ora por los que no tienen la misma bendición y enséñales a tus hijos a ser solidarios y compasivos, la mejor forma de enseñarles es con el ejemplo y no ver morir gente sin hacer nada, cabe preguntarse será que después de que todo esto pase, la humanidad tendrá algo positivo para cambiar todo lo mal que hasta ahora lo ha hecho?


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