Ejército está perdiendo credibilidad

Ejército de Colombia
Foto: (caracol.com.co)

El caso de la violación de una niña indígena por siete soldados del ejército conmocionó al país, miles de personas por todos los medios han repudiado el hecho, solo unas cuantas personas han salido con comentarios salidos de tono y con sus desaguisados apoyos queriendo congraciarse con los miembros de la cúpula mayor.

El caso causo indignación que el presidente Duque pidió castigo y dijo que, si es preciso inaugurar con estos la ley de cadena perpetua para violadores y asesinos de menores de edad, lo hará.

El expresidente Ernesto Samper dijo a través de su cuenta de Twitter, que en el Ejército hay soldados entrenados institucionalmente para cometer actos de violación.

Por su parte el sargento Juan Carlos Díaz Díaz, que habría denunciado el hecho por parte de los siete soldados de violar a la niña indígena en Risaralda, el comité de evaluación decidió retirarlo de la institución, el comandante del Ejército, general Eduardo, declaró, Si el sargento y si los dos cabos hubiesen cumplido con sus labores, nada de lo que hoy nos indigna como soldados y nos ocupa con estos hechos lamentables hubiera sucedido.

Y le respondió al ex mandatario, dado que lo afirmado por usted correspondería a un delito de la mayor gravedad, he remitido un oficio al señor fiscal general de la Nación pidiéndole que obtenga de su parte información que permita verificar tan aberrantes hechos y dar con los responsables de semejante atrocidad.

Un caso que pone al descubierto lo que hacen miembros del ejército con la población vulnerable, estos que están para defender a los ciudadanos ahora se convierten en sus verdugos, la gran mayoría del pueblo que apoyaba al glorioso ejército se la cae la moral a los talones, se están equiparando con los respetables agentes de la policía que se suben por redes sociales mostrando sus agresiones y abusos de autoridad, por el simple hecho de portar uniforme.

Esto a manera de reflexión para los integrantes y altos mandos de la fuerza pública, tienen que educar con valores éticos y morales a sus súbditos, la gente ya se está cansando con todos los atropellos que hacen estos individuos, a lo largo y ancho del país la población les está cogiendo tirria.

En muchas ocasiones las personas se alegran ver como alguien es capaz de hacer lo que muchos quisieran hacerlo y siente ese airecito de alivio de desquite por tanta impotencia represada.


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