Medellín necesita gobernantes con sentido de pertenencia

El caos en la ciudad de Medellín va rampante y galopante, desde hace un tiempo considerable, en todo el centro de la ciudad la contaminación auditiva es demencial, el caso que nos ocupa es en la Carrera 52 Carabobo con Calle 51 Boyacá, sector la Veracruz, y sus alrededores, se presenta emisión constante de ruido de alta intensidad proveniente de actividades comerciales, música amplificada y perifoneo, que altera de manera permanente el descanso, la salud y el bienestar de los habitantes y las personas que transitan por la zona, hay una  profunda preocupación por el alto nivel de ruido generado en dicho sector, que afecta directamente la salud física y mental de los habitantes, trabajadores y usuarios de esta zona del centro de la ciudad.

Las molestias se producen en horarios diurnos y nocturnos, sin que se observe intervención efectiva por parte de las autoridades competentes para controlar, sancionar o acabar con estas conductas.

A pesar de tener fundamentos legales, la situación descrita contraviene normas expresas de la legislación colombiana en materia de ruido y convivencia ciudadana, entre las cuales se destacan:

Decreto 1684 de 2013, Municipio de Medellín, que regula el uso de parlantes, equipos de sonido y perifoneo en espacio público y prohíbe su utilización sin autorización, especialmente cuando generan perturbación al orden público y al descanso.

Ley 1801 de 2016 o Código Nacional de Policía y Convivencia, que establece que la autoridad de policía debe intervenir para prevenir y corregir conductas que afecten la tranquilidad y la convivencia, incluyendo la emisión de ruidos que perturben a la comunidad.

Ley 2450 de 2025, que faculta a la autoridad de policía para tomar medidas correctivas inmediatas frente a perturbaciones que alteren la convivencia y el orden, sin limitarse solo a mediciones técnicas, sino mediante acciones administrativas de control y sanción.

Ante esta vasta legislación, se hace una petición a la Alcaldía de Medellín y la Secretaría de Seguridad y Convivencia para que organicen una intervención integral urgente en la Carrera 52 Carabobo con Calle 51 Boyacá para verificar la situación de ruido y emitir las órdenes administrativas correspondientes.

Que la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá ejecute operativos de control y sanción contra las fuentes de ruido que no cumplan la normatividad, incluyendo retiro de equipos, suspensión de actividades y sanciones conforme a la Ley 1801 de 2016 y la Ley 2450 de 2025.

Que la Personería Distrital de Medellín realice seguimiento y vigilancia del debido cumplimiento de las normas por parte de la administración y la Policía, especialmente en la protección de los derechos de los ciudadanos afectados.

Que la Defensoría del Pueblo actúe como garante de los derechos fundamentalesde quienes habitan, trabajan o transitan por esta zona, y supervise la implementación de medidas efectivas para acabar y erradicar el ruido.

Estamos instando públicamente para que Federico Andrés Gutiérrez, alcalde de Medellín David Andrés,  Ramírez, Subsecretario de Espacio Público, Manuel Villa Mejía, Secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Brigadier General William Castaño Ramos, Comandante Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, Luis Edwin Palomeque, Secretario Regional de la Defensoría del Pueblo en Antioquia, a las Procuradurías regionales y judiciales en Medellín y todos las entidades encargadas de hacer cumplir la ley, que hagan su trabajo y que de una vez por todas, acaben con la contaminación auditiva que cada día crece como una bola de nieve y los encargados de hacer cumplir la ley, se muestran como convidados de piedra y mirando al páramo, no queremos más verborrea, necesitamos acciones, no queremos a una Policía que no atienda, que los funcionarios públicos no actúen, que las subsecretarías ignoren las quejas.

Este ruido está prohibido mediante la legislación, que esto no se constituya en un DERECHO CONSUETUDINARIO porque, si así se diere, ¿para qué crear leyes? Apague y vámonos, que esto aquí no funciona.

Señores, deben tener amor y sentido de pertenencia por la ciudad; esperamos su pronta acción y cumplimiento de sus deberes, que eso es una de sus mayores obligaciones.