El Gobierno de Colombia, del presidente Gustavo Petro, decretó un aumento del salario mínimo para 2026 de alrededor del 23 %, el mayor incremento en varias décadas, y regirá desde el primero de enero.
Elsalario mínimo legal mensual será de 1.750.905, con elauxilio de transporte de 249.095; el total será de 2.000.000.
El gobierno Petro lo presenta como una medida para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores, reducir lainequidad económicay avanzar hacia un salario vital familiar respaldado por estándares constitucionales y de la OIT, Organización Internacional del Trabajo.
Las reacciones no se hicieron esperar; los sectores empresariales como la ANDI y algunos economistas han cuestionado el alza, señalando que es desproporcionada, podría generar presión fiscal y afectar el empleo formal.
Los trabajadores celebraron este aumento histórico defendiéndolo como medida social que busca mejorar condiciones de vida y consumo interno y es aplaudido por sindicalistas y aliados políticos.
Por otro lado, las protestas y el descontento de los gremios y expertos advierten sobre riesgos macroeconómicos; la oposición política habla de efectos adversos para el empleo; se espera que alcance qué efectos tendrá en la inflación y costo de vida.

